Avance del proyecto San Miguel-Anaka
Han pasado cuatro meses desde el inicio de las obras, y el proyecto San Miguel-Anaka avanza según lo previsto en el calendario. Esta urbanización permitirá desarrollar 1.182 viviendas, de las cuales casi 900 serán viviendas protegidas, convirtiendo el área en uno de los proyectos más importantes para el futuro de la ciudad.
La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha visitado esta mañana las obras acompañada por la directora de la Sociedad Pública de Vivienda de Irun (IRUNVI), Idoia Yarza. Esta última está gestionando actualmente las actividades que se están desarrollando en el terreno.
El proyecto se puso en marcha en marzo, y con las obras ya iniciadas en la escuela, avanza según las previsiones.
Según ha declarado la alcaldesa, «durante muchos años el proyecto San Miguel-Anaka solo existía en papel. Hoy en día, ha pasado de la imaginación a la realidad, y la ciudad ha comenzado a cambiar». Ha añadido que estas obras tienen un objetivo claro: aumentar el número de personas que viven en Irun.
Estado general de las obras
Las actividades se están llevando a cabo frente a la escuela, y los trabajos comenzaron tras finalizar el curso académico. La alcaldesa ha subrayado que tienen la intención de finalizar las obras antes del inicio del nuevo curso.
Se están realizando trabajos de saneamiento en la calle San Sebastián, y dado que la próxima semana comenzarán las obras de la segunda fase, será necesario cerrar el paso que conecta la calle Jaizkibel con el Parque Julián Sánchez.
Asimismo, han comenzado los preparativos para la demolición del edificio Sanchesky, y una vez finalizados los trabajos en agosto, se comenzará a mover la tierra en septiembre.
Cantidad de viviendas a construir
El espacio de San Miguel-Anaka permitirá construir 1.182 viviendas, de las cuales 900 serán públicas. Esta es la zona que ofrecerá las mejores opciones de vivienda en Irun.
A través de IRUNVI se construirán 147 viviendas protegidas, cuya entrega está prevista para 2028.
Por último, la alcaldesa ha señalado que el proyecto San Miguel-Anaka proporcionará vivienda a muchas personas que desean seguir viviendo en Irun, destacando que responde de manera directa a este reto local.




