El PNV exige al Gobierno español que se implique en los atascos de Irun y hable con Francia

Maribel Vaquero censura la «demagogia» de Cristina Laborda y exige soluciones al Gobierno de España

La crisis circulatoria derivada de la Operación Retorno y que afecta de lleno a Irun y el País del Bidasoa ha escalado este lunes con la reclamación del PNV al Gobierno español de que se implique para resolver la cuestión. La portavoz jeltzale en el Congreso, Maribel Vaquero, ha exigido al Gobierno central que abandone su papel de «mero espectador» y ejerza su labor de interlocución con Francia para ensanchar el embudo que supone sobre todo el peaje de Biriatu, pero también los dos puentes internacionales de Irun, ahora a media capacidad por los controles de la Gendarmería.

Vaquero se suma así a la petición que el Gobierno Vasco, a través de su viceconsejero de Seguridad, y el PNV local han realizado en los últimos días. «El problema es que Francia ha convertido la muga en un cuello de botella y las consecuencias las están pagando miles de ciudadanos de Hegoalde», ha aseverado Vaquero, que ha respondido a la alcaldesa de Irun, la socialista Cristina Laborda, que en plena escalada dialéctica contra el Ejecutivo vasco y después contra la Diputación, ha reclamado más carreteras, además de voltear el plan de inversiones que hace apenas un año presentó el Gobierno foral junto al alcalde de Hondarribia y ella misma.

«Irresponsable» convertir un problema internacional en «batalla interna»

Para la representante del PNV, desviar el problema a la red viaria interna es un error de diagnóstico y de gestión. Por esa razón, ha tildado de «irresponsable» la actitud de la primera edil socialista por intentar simplificar un conflicto transfronterizo de dimensión europea para convertirlo en una «batalla política interna».

«Claro que hay que seguir mejorando nuestras infraestructuras viarias y trabajando para mejorar la movilidad en Irun y en toda Gipuzkoa. Nadie discute eso. Pero pretender hacer creer que los atascos de estos días se solucionan simplemente construyendo más carreteras es desviar deliberadamente el foco. Es irresponsable simplificar un problema transfronterizo de esta dimensión para convertirlo en una batalla política interna«, ha zanjado Vaquero, que ha recordado cómo según las previsiones, cerca de 2,7 millones de vehículos cruzarán la muga este verano, lo que trasciende cualquier capacidad de gestión local o autonómica.

Más cuando este volumen de tráfico, vinculado a la Operación Paso del Estrecho, satura los puentes de Santiago, Behobia (con circulación reducida sentido Hendaia por los controles de la Gendarmería tras la crisis de Ceuta) y la propia AP-8.

El problema es mayor cuando las vías principales colapsan: los sistemas de navegación desvían a miles de conductores hacia carreteras secundarias y calles del centro de Irun, provocando jornadas caóticas como las vividas con hasta 13 kilómetros de atascos.

«Que haga desde Madrid lo que pedía desde Irun»

Ante esta realidad, el PNV subraya que las decisiones que estrangulan el tráfico se toman en París, pero el embotellamiento se sufre en suelo guipuzcoano. El viceconsejero de Seguridad, Ricardo Ituarte, aseguró el jueves pasado en Radio Euskadi que el Gobierno Vasco trabajaba para que Francia aliviara la situación con pequeñas decisiones. Ese mismo viernes, el control policial del peaje de Biriatu se desplazó unos metros: de estar a pie de carretera pasó al arcén, lo que permitió abrir las diez cabinas del peaje.

Por eso, y escalando el nivel, el foco se sitúa en el Gobierno español, donde la portavoz jeltzale en el Congreso de los Diputados ha puesto el foco. En concreto, en el actual secretario de Estado de Transportes y exalcalde de Irun, José Antonio Santano. Vaquero le ha recordado que conoce las consecuencias de este tráfico internacional para la comarca y le ha instado a que «haga desde Madrid aquello que reclamaba desde Irun».

La formación concluye que Bidasoaldea no puede resignarse a ser «la zona de espera de una frontera europea» de facto cada vez que hay desplazamientos masivos. Lejos de exigir medidas unilaterales como el corte de vías en municipios vecinos, el PNV reclama un mecanismo estable de cooperación institucional, mayor anticipación y, de forma imperativa, que el Estado asuma su responsabilidad diplomática para que Francia garantice la fluidez y permeabilidad de la muga: «No podemos resignarnos a esperar al siguiente atasco para volver a empezar la misma discusión».