El equipo de Mozas sobrevive a sus propios errores y firma la cuarta victoria de la pretemporada
El Irudek Bidasoa Irun ha tenido que trabajar hasta el último segundo para derrotar 28-27 al Toyoda Gosei Blue Falcon japonés en un partido en el que gran cantidad de errores no forzados impidieron a los guipuzcoanos una victoria clara.
El choque, disputado en Artaleku ante unos 400 expectantes asistentes, arrancó muy favorable para los intereses locales, que con un buen Skrzyniarz bajo palos abrieron una renta de tres tantos (5-2) en un abrir y cerrar de ojos. No ser capaces de aprovechar esa inercia llevó el duelo por un derrotero de pelea constante, en el que los japoneses, cuya expedición de casi 25 balonmanistas venía de jugar contra el Barça y Logroño y se desplaza a Francia a otros tres amistoso, lograron rentas mínimas tanto en la primera como en la segunda parte.
Con balón para tomar la delantera, 12-13, fue el Bidasoa quien supo recuperar la última pelota, que al contragolpe estrelló en el meta visitante, en una de las innumerables ocasiones marradas que marcó el devenir del encuentro.
Ficha técnica
28 – Irudek Bidasoa Irun (12+16). Skrzyniarz, Gastaminza (2), Mujika (7), Jevtic, Sladkowski (2), Nevado (2), Tuà (2); Maciel, Xavi González (5, 3 p.), Furundarena (1), Salinas (3), Raix, Arruti (1), Mindegia (2), Iker González, Magalhaes (1).
Parciales. 4-2, 6-6, 8-8, 10-10, 11-11, 12-12 (descanso); 16-15, 17-18, 21-21, 23-22, 26-26, 28-27 (final).
Exclusiones. Por parte bidasotarra, Mujika (9’19), Magalhaes (18’37), y Gastaminza (38’11). Los asiáticos sufrieron un total de ocho exclusiones
Incidencias. Partido amistoso de pretemporada disputado en Artaleku ante unos 400 espectadores.
El encuentro llegaba apenas 48 horas después de la victoria de Doneztebe contra Contazara Zaragoza y lo hacía de nuevo con más cambios en la convocatoria, toda vez que ni el capitán, Gorka Nieto, ni el portero David Faílde ni el lateral zurdo Miguel Ángel Martín se vistieron de corto, como tampoco Matheus Francisco da Silva ni Iñaki Peciña. Hombres como Javier Gastaminza, Oihan Arruti e Iker González en la dirección contaron con muchos minutos.
No cambió en exceso el decorado de la segunda parte, que Mozas dio a Leo Maciel, al menos hasta el final, cuando bajo el liderazgo de Niko Mindegia y una defensa que supo controlar el móvil ataque posicional nipón, dio la vuelta a un 0-4 de parcial que encajó (del 23-22 al 26-26).
Con mayor colmillo competitivo, el conjunto dorado fue capaz de cerrar la contienda con un 28-27. Este resultado supone la cuarta victoria de una pretemporada que ya muestra algunas de las virtudes que el joven Bidasoa quiere tener (capacidad de sufrimiento en defensa o de igualar un partido en arranques de furia bien entendida) pero que aún le queda por desbrozar en el camino hacia el éxito, como una gestión mejor de las superioridades de las que gozó.
Tras el descanso del fin de semana y la recuperación correspondiente, los de Álex Mozas afrontarán en Tolosa el próximo viernes ante Anaitasuna el último partido de la pretemporada como tal, antes de enfocar su participación en la Supercopa Ibérica de Vigo.




