El Nîmes explota los errores de su rival en la reanudación de una final que concita más de medio millar de espectadores en su estreno
El Irudek Bidasoa Irun se ha proclamado este sábado subcampeón del I Torneo Internacional Lurraldea Gara en Angelu (Lapurdi) al caer en la final contra Nîmes (35-30), en parte por los errores en los diez primeros minutos de la reanudación que el conjunto galo, más experimentado, explotó.
La primera sensación es que la final contra Nîmes dejó un Bidasoa mucho más reconocible que la víspera, pese a que como contra Billère, Mozas no negoció y mantuvo las rotaciones casi en bloque cada diez minutos, a diferencia de lo que hizo su rival.
El técnico apostó por Skrzyniarz, Gastaminza, Mujika, Sladkowski, Raix, Nieto y Tuà, un siete titular que le permitió al equipo evitar los cambios entre las fases de juego y que promedia 24 años, señal característica de este Bidasoa que da sus primeros pasos.
Una final muy final
Por de pronto, contra el conjunto que entrena Guillaume Saurina ha vestido de salida un traje propio de final y ha mostrado un tono diferente en defensa al del viernes. Aunque eso le costara tres exclusiones y cuatro siete metros en contra (de los que Skrzyniarz desbarató dos) para cuando Nîmes sufrió la primera. Desagradable y en algunas acciones debatible circunstancia con la que también habrá que saber jugar en momentos de la temporada.
Esa mayor intensidad, susceptible de mejora en para evitar alguna exclusión, ha sido una buena noticia porque ha traído aparejado un mejor rendimiento de la portería respecto a la víspera, ocupada en la primera parte por un Skrzyniarz que ha firmado 10 atajadas.
No se quedó atrás su homólogo nimeño, el ex Montpellier Soren Billy-Legrand, con el que los bidasotarras se encontraron hasta ocho veces, por siete más en la segunda. Al igual que en la víspera, Mozas ha cambiado la portería al descanso, y Faílde se ha ido con otras ocho paradas en un encuentro disputado a mucha velocidad.
Primero con la dirección de Nieto y después la de Mindegia antes de que regresara el capitán, la primera parte estuvo repleta de alternativas, tanto en el marcador como en el juego dorado. Asomaron hombres como el baionarra Alexander Raix, más asentado que ante Billère, pero la conexión con la segunda línea ha sido mejor que ante el equipo de Pau.
Ficha técnica
35 – USAM Nîmes Gard (17+18). Billy-Legrand, Gibernon (4), Kusio (1), Gibelin (3), Derisbourg (5), Anquetil, Kaczor (2); Stasiuk, Lafosse (3), Schroder (2), Vincent (7, 2 p.), Kamtchop-Baril (4), Faustin (3, 2 p.), Gaumier, Onodi-Janouskuti (1).
30 – Irudek Bidasoa Irun (14+16). Skrzyniarz, Gastaminza (4), Mujika (3), Sladkowski (1), Raix (2), Nieto (4, 2 p.), Tuà; Faílde, Jevtic, González (5, 2 p.), Furundarena, Salinas (4), Arruti, Martín (2), Nevado (3), Mindegia (1). Magalhaes (1).
Parciales. 3-4, 7-6, 8-7, 11-9, 13-12, 17-14; 21-16, 26-19, 28-23, 30-26, 33-29, 35-30.
Árbitros. Alexis Deruy y Julien Veysset. Por parte del Bidasoa excluyeron a Nieto (4’14), Sladkowski (7’48), Martín (16’11), Jevtic (19’38 y 40’43), Arruti (28’10) y Salinas (43’07). Por parte de Nîmes, a Derisbourg (16’11), a Kaczor (21’21), a Faustin (28’10), Schroder (40’02) y a Gibelin (51’37),
Incidencias. Final del Torneo Internacional Lurraldea Gara disputado ante 500 espectadores en Angelu. En el partido por el bronce, Limoges derrotó 24-32 a Billère.
Respecto a la víspera, Mozas varió la convocatoria y dio entrada a Xavi Tuà, Javier Gastaminza y Oihan Arruti por Endika Wamba, Iñaki Cavero, Iker González o Aimar Iraeta. Maciel y Peciña siguieron la evolución de sus compañeros desde la grada.
En la reanudación, el equipo bidasotarra –que compareció en Angelu para cerrar la semana de mayor carga física de la pretemporada– se topó con un Nîmes decidido a llevarse el Torneo. Explotó de manera mecánica cada pequeño o gran error del Bidasoa en ataque y en defensa, lo que le llevó del 17-14 al 23-17 en un visto y no visto.
El Bidasoa se reengancha
Aún llovería más en contra del equipo bidasotarra, que se vería 26-19 abajo en el minuto 38. A partir de ahí el equipo de Mozas tenía dos opciones: dejarse llevar, lo que solo suena bien en las canciones de Vetusta Morla, o intentar la remontada.
Lo hizo con argumentos ofensivos –doble pivote con Salinas y Jevtic– y defensivos –nuevas paradas de Faílde– y ha gozado de balón de entrar en los últimos 10 minutos a solo tres goles de su rival en un choque de gran intensidad para ser pretemporada. La afición bidasotarra, con su peña en la grada, ha animado y aplaudido: reconocía lo que veía de los suyos y en los suyos. Pelea hasta el final.
Aun así, Nîmes –que con 6,5 millones de euros de presupuesto busca volver a Europa y apeó a Limoges con solvencia– iba de mano a esas alturas de la película: no se dejó liar por un Bidasoa que sabe que le falta mucho trabajo y camino, pero en la final ha sabido, quizá a diferencia de la víspera, que el camino es el correcto.




