Los vecinos han colaborado en la iniciativa del Ayuntamiento para retirar a la hostil ‘Rugulopteryx okamurae’ de uno de sus enclaves más visitados
Hace casi un mes las costas guipuzcoanas recibieron la visita de un alga exótica invasora que constituye una amenaza para el hábitat marino. Se trata de la Rugulopteryx okamurae, originaria de Asia, que ha aparecido en varios enclaves costeros como Deba o Mutriku, originando las quejas de vecinos y bañistas.
Como medida para deshacerse de estos inesperados visitantes, el Ayuntamiento de Mutriku ha comenzado la limpieza de las piscinas naturales, que se ubican en el puerto de la localidad, para tratar de eliminar el alga invasora de uno de sus espacios más visitados. Apoyados por maquinaria, trabajadores municipales y vecinos de la localidad han colaborado formando largas cadenas humanas para eliminar la Rugulopteryx okamurae.
Los vecinos y el Ayuntamiento de Mutriku colaboran para eliminar un alga exótica invasora
N.G.
Locales y bañistas han apoyado a los dispositivos mandados por el ayuntamiento local para apilar y apartar las algas invasoras durante toda la mañana de este martes.
Una «locura» sin baremación de impacto
Desde Mutriku Natur Taldea aseguran que la medida adoptada por el consistorio mutrikuarra es «una locura», además de haberse llevado a cabo «sin su correspondiente baremación del impacto». «Es algo que no ha pasado por la Comisión de Ecología, y puede causar el daño de muchas especies que conviven en las piscinas naturales», aseguran desde el grupo mutrikuarra.
La asociación ecologista ha recordado que ya hubo casos de algas asiáticas invasoras para los que no se aplicó la misma medida: «En la piscina hace décadas que sale el alga Sargassum muticum. Lleva en la piscina desde mediados de los ochenta, y se le reconoce porque tiene unas vesículas llenas de aire que la mantienen erguida. Molesta al nadar pero esa se corta sin vaciar la piscina«.
Además, Mutriku Natur Taldea insiste en que arrancar el alga de las rocas «no sirve para acabar con ella» y, de hecho, «puede empeorar el problema». «Las autoridades científicas y el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ya han asumido oficialmente que su erradicación generalizada es imposible. Si se quita de la piscina, al poco se regenerará de los trozos que quedarán o de esquejes que traerá la mar», concluye el grupo.
Primera detección en Gipuzkoa
El pasado 14 de julio se identificó por primera vez un alga invasora, sospechosa de tratarse de la Rugulopteryx okamurae, en la playas de Deba y Mutriku.
Su primera detección en la Península Ibérica fue hace 10 años, en Gibraltar, y desde entonces se ha ido expandiendo por la costa atlántica hasta arribar a las playas del Cantábrico.
Hostil con el hábitat marino
Originaria del Pacífico noroccidental, la macroalga parda asiática Rugulopteryx okamurae está considerada una de las especies exóticas invasoras más agresivas para los ecosistemas marinos de la costa vasca y del Cantábrico. Dicha especie actúa como un colonizador agresivo que cubre masivamente los fondos rocosos, asfixiando y desplazando a las algas autóctonas clave como el Gelidium corneum. Su toxicidad natural evita que la fauna marina local se la coma, y su capacidad de regenerarse a partir de pequeños fragmentos desprendidos facilita una rápida expansión.
Las algas ocupan buena parte de la piscinas vieja del puerto de Mutriku tras ser arrastrada por las olas. MNT
Esta alteración destruye el hábitat de numerosos peces e invertebrados, reduciendo drásticamente la biodiversidad. Además, sus acumulaciones en las playas y su enredo constante en las redes de pesca generan un grave impacto medioambiental y obstaculizan la actividad pesquera artesanal.




