Tolosaldea Garatzen y el Ayuntamiento de Abaltzisketa inauguran un área de servicio con recarga de agua potable, descarga de residuales y conexión eléctrica
“Larraitzen beti egon da jendea. Autokarabana hau jarri edo ez, beti etorri izan da jende asko”. Así lo reconocen los vecinos de Abaltzisketa, una localidad de 313 habitantes que ejerce de guardián de la puerta principal de acceso al parque natural de Aralar. Allí acampan cada fin de semana durante este verano al menos una veintena de autocaravanas. Su alcalde, Jon Zubizarreta, llegó a contar 33 hace varias semanas, y en algunos periodos de la desescalada tras la pandemia llegó a haber hasta 70. Acampada libre, sin servicios ni limitaciones. A partir de ahora, Larraitz contará con un área de autocaravanas con servicio de electricidad, descarga de aguas fecales y carga de agua potable. Un espacio ordenado y regulado en el que pernoctar durante la noche costará cinco euros.
Para regular el estacionamiento nocturno es necesaria la aprobación de una nueva ordenanza municipal que entrará en vigor en septiembre. Mientras tanto, no será necesario el pago del estacionamiento nocturno en los aparcamientos de Larraitz. Una vez aprobada definitivamente, todos los vehículos que se queden a pernoctar entre las 22.00 y las 6.00 horas deberán abonar cinco euros. No solo las autocaravanas.
La ordenanza permitirá expresamente a estos vehículos acampar fuera del área de servicios y sacando mesas. Todo el dinero que se recaude irá destinado al mantenimiento del alumbrado, la limpieza y los servicios que se ofrecen en Larraitz, ha asegurado Jon Zubizarreta, alcalde de Abaltzisketa.
“El objetivo del proyecto no ha sido atraer el turismo de autocaravanas, sino regular lo que ya existía”
Jon Zubizarreta – Alcalde de Abaltzisketa
La intervención, de alrededor de dos millones de euros, ha sido posible gracias a un proyecto compartido y gestionado por la agencia comarcal de desarrollo Tolosaldea Garatzen, con una partida de los fondos Next Generation de la UE. El Ayuntamiento se ha tenido que hacer cargo de aproximadamente un 10%.
La zona con electricidad y descarga de aguas negras se encuentra en el aparcamiento situado junto al kilómetro 9 de la GI-2131, a las puertas de Larraitz y conectado por un camino de 200 metros con el merendero y la ermita de Erremediotako Ama. Allí se han habilitado cuatro plazas con conexión a la red eléctrica y un espacio para el desagüe de aguas negras y grises y la recarga de agua potable.
Tarifas por servicio
Las tarifas son las siguientes: cinco euros por pernoctar (a partir de septiembre); y desde hoy mismo, cinco por descargar las aguas grises y negras y recargar agua potable; y seis euros por 24 horas de electricidad. Las plazas de aparcamiento y los servicios se podrán abonar mediante tarjeta bancaria en la máquina de la entrada, que darán un tique como el de la OTA en el que se señalará si el usuario es simplemente pernoctador o tiene también derecho a electricidad, descarga de aguas residuales y carga de agua.
En la zona de Zamao, junto a la verja que abre el paso al monte Txindoki y al parque natural de Aralar, se habilitarán varias plazas de estacionamiento de caranavas más. Estas serán solo para acampar, sin zona de desagüe ni electricidad.
Nueva área de autocaravanas en Larraitz
El pago se registrará mediante un código QR, que permitirá al Ayuntamiento llevar el control de la zona mediante una aplicación. Zubizarreta ha reconocido que Abaltzisketa no tiene capacidad para poner multas, pero se ha pedido colaboración a la Ertzaintza para que controle de forma regular y periódica el buen funcionamiento de la zona y que los usuarios respeten y paguen por los servicios prestados.
Es un proyecto enriquecido también por la aportación de los vecinos. Fruto de sus aportaciones, se ha modificado el proyecto técnico inicial. “Las aguas sucias iban inicialmente a una fosa séptica y vimos que si extendíamos la red de saneamiento hasta el parking, a la larga, desde el punto de vista del mantenimiento sería más barato. Eso ha tenido un sobrecoste. Y ese sobrecoste, además de aprobarlo, Tolosaldea Garatzen ha asumido la mayor parte del coste. Le quiero dar las gracias a Tolosaldea Garatzen”, ha dicho Jon Zubizarreta.
Es un sistema llamativo. Una fotocélula detecta la presencia de la autocaravana en la zona de desagüe de aguas negras y abre el paso a la red de saneamiento para que se canalicen como el resto de aguas residuales. Cuando se retira la autocaravana, la conexión a la red se cierra y el resto de aguas pluviales desembocan en la regata que pasa justo por debajo.
Turismo sostenible
Andu Martínez de Rituerto, alcalde de Tolosa y presidente de Tolosaldea Garatzen, ha explicado también el sentido y la importancia de esta iniciativa. “Tolosaldea la formamos 28 municipios, muchos de menos de 1.000 habitantes, y, en este caso, ha sido un proyecto importante. Se han gestionado dos millones de euros. Se han tocado muchos aspectos, siempre relacionados con el turismo sostenible, y en este caso está relacionado con el auge y la atracción que han experimentado los espacios naturales, sobre todo después de la pandemia”, ha dicho.
Aralar, en ese sentido, es un pequeño tesoro, “uno de los principales atractivos naturales» de Gipuzkoa y la CAV, y «lo tenemos que cuidar por el bien de todos. A los visitantes hay que darles una buena acogida y ordenar a toda esa gente. Este proyecto hará que los visitantes hagan una pequeña aportación y se integren de forma sostenible en la comarca”, ha señalado.
Es un área abierta, sin barrera. Muy cerca, a 200 metros, se encuentran las duchas con agua caliente instaladas el verano pasado y que “este año están funcionando muy bien”. Funcionan con una ficha que podrá adquirirse por dos euros en cualquiera de los dos establecimientos hosteleros de Larraitz. También hay ducha fría, sin coste.
Aportación del visitante
En la zona de Zamao, junto a la verja que da paso a Txindoki y Aralar, hay también una fuente limpiabotas y fregaderos que se hicieron anteriormente y mejoran la experiencia de los visitantes en Larraitz, un espacio con zonas de pícnic, dos bares con restauración y terraza, parques infantiles y un bidegorri que permite explorar los alrededores y caminar hasta el propio pueblo y otros colindantes.
Según ha explicado Zubizarreta, “los visitantes son bienvenidos en Abaltzisketa y especialmente necesarios para mantener el servicio de los bares y restaurantes del municipio”. Sin embargo, “el mantenimiento del entorno de Larraitz requiere un gran esfuerzo para un pueblo pequeño y por ello se ha planteado que estos servicios sean de pago”, de manera que su mantenimiento futuro no perjudique a los servicios destinados a los propios habitantes.
“El objetivo del proyecto no ha sido atraer el turismo de autocaravanas, sino regular lo que ya existía”, ha concluido Zubizarreta.




